Acceso a Foros

 

BLOG

! Participa !


Mapa del Sitio

 

Libro Electrónico

 

Artículo



 
CENTRO DE INFORMACIÓN Y DIFUSIÓN

      Las Islas en la historia de la humanidad

 

Islas en la Mitología

La isla de Creta

 

Una de las islas más importantes en la mitología griega es sin duda la Isla de Creta por su mención en algunos de los relatos con mayor difusión. Es el lugar donde fue ocultado Zeus por Rea, su madre y esposa de Cronos, para evitar que se lo tragara y no se cumpliera la profecia de su derrocamiento por uno de sus hijos.

 

Creta también resalta por que ahí regresó más tarde Zeus, ya como Rey de los Dioses del Olimpo, tras convertise en toro y raptar a Europa. De esta unión nacieron tres hijos, uno de los cuales fue Minos, cuya esposa dio a luz al Minotauro otro ser fantástico, que luego fue encerrado en el Laberinto donde vivió hasta que el Héroe Teseo lo mato.

 

Este laberinto de Creta, fue diseñado por Dédalo, quien más tarde sería castigado y confinado a una torre junto a su hijo Ícaro, logrando escapar mediante la fabricación de un par de juegos de alas unidas con cera e hilo. Pero en dicho escape, Ícaro desobedeciendo las instrucciones de su padre respecto a no elevarse demasiado, sube hasta que el calor del sol derrite la cera y entonces cae y muere frente a los ojos de su padre. Dédalo llega finalmente a otra isla, Sicilia, en la parte sur de Italia, donde vive hasta que es desterrado por tratar de matar a su sobrino Perdix, quien es salvado por Atenea, la Diosa de la sabiduria y el ingenio y convertido en un ave (la Perdíz) que vuela, pero que anida en la tierra entre los matorrales, porque recuerda que su tio trato de asesinarlo arrojandolo a un precipicio, por lo que teme a las caidas.

 

La Isla de Corfú

 

Su nombre griego, Kérkyra, está relacionado con dos poderosos símbolos relacionados con el agua: Poseidón, dios del mar y Asopo, un importante río de la Grecia continental. Según el mito, Poseidón se enamoró de la bella ninfa Córcira, hija de Asopo y de Metope, una ninfa de río. Así pues, la raptó, según era costumbre entre los dioses en los mitos de la época (el mismo Zeus actuó así más de una vez). Poseidón la llevó a la isla, que hasta el momento no había tenido nombre, y, en un arrebato de felicidad, le ofreció su nombre al lugar: Kókyra', que acabó evolucionando a Kérkyra (en dórico). Juntos, tuvieron un niño al que llamaron Faiax, del cual descendieron los feacios (en griego faiakioi). Por lo anterior, también se la relaciona con la Euskeria o isla de los feacios, mencionada en la Odisea ya que acogieron a Ulises en su regreso a Ítaca.

Otros nombres que se le han dado, sobre todo en literatura, son: Drepanë o Arpi, Markris, Cassopaea, Argos, Gorgo y Górgyra.

 

La Isla de Ítaca

 

En uno de los más conocidos relatos de Homero, La Odisea, su protagonista principal Odiseo (ó Ulises) es originario de esta isla, de la cual además es su Rey. Odiseo es quien tiene la idea de construir el famoso Caballo de Troya, que es utilizado para terminar con el sitio a las murallas de la ciudad donde se esconden Paris, Príncipe de Troya y la bella Helena, quien es esposa de Menelao, Rey de Esparta, tras haber sido premiado este por la Diosa Afrodita con la mujer que el deseara, como pago a su desición de elegirla como la más bella de las Diosas. Esto despues de que Éride, la Diosa de la discordia y la envídia arrojara una manzana de oro en las bodas de Tetis y Peleo con la inscripción "para la más hermosa" lo que ocasiono que en el Olimpo surgiera una disputa entre Hera, Atenea y Afrodita, sobre cuál de las tres era más bella. Ni siquiera Zeus se atrevió a elegir cuando le preguntaron, por temor a enfadar a las perdedoras, por lo que eligió a Paris para que fuese el juez. Hermes, el dios mensajero del Olimpo, es el encargado de llevar a las diosas ante Paris. Se le aparecieron al joven príncipe mientras este descansaba en el campo, se presentaron y le explicaron de qué se trataba el concurso. Sin embargo no se trataba de un mero concurso de belleza, pues cada diosa le ofreció algo distinto a Paris si éste la elegía: Hera le ofreció la corona del mundo. Atenea prometió otorgarle tanta sabiduría como Zeus, y por ultimo Afrodita ofreció entregarle la mujer más hermosa del mundo, Helena, esposa de Menelao, quien residía en la ciudad griega de Esparta junto a su familia. Paris optó por esta última alternativa, decisión que terminaría desencadenando la guerra de Troya. La ganadora fue Afrodita, quien se convirtió en la gran protectora y benefactora de Paris por el resto de su vida, mientras que Hera y Atenea, sumamente resentidas juraron venganza.

 

Una vez finalizada la guerra de Troya, Odiseo trata de regresar a la isla de Ítaca, donde lo esperan su esposa Penélope y su hijo Telémaco, quienes durante todo ese tiempo han sufrido el asedio de los traidores a Odiseo, que desean tomar por esposa a la Reina y matar a su hijo, pero esta se libra de los pretendientes diciendoles que aceptará a alguno de ellos en cuanto termine de confeccionar un sudario para su esposo muerto, lo que nunca sucede, pues por las noches se encarga de deshacer los avances que ha hecho durante el día a la vista de todos, con lo que logra manterse fiel durante los 20 años que transcurren hasta el regreso a escondidas de Odiseo, quien solo es reconocido por su fiel perro Argos. Entonces ella termina la labor y Odiseo mata a los pretendientes con ayuda de su hijo y del viejo porquerizo Eumeo y el boyero Filetio, encerrandolos en un salón donde se suponia Penélope iba a tomar la desición en base a quien pudiese tensar el arco de Odiseo y hacer pasar una flecha lanzada con esta arma por el ojo de varias hachas puestas en fila. Al ver que nadie consigue hacerlo, un mendigo (Odiseo disfrazado) pide la oportunidad de participar y Penélope se la concede en contra de las opiniones de los demás pretendientes. El mendigo entonces logra la hazaña y revela su verdadera identidad, dando comienzo a la ejecución de los traidores con dicho arco.

 

Durante todo el desarrollo de la Odisea, el protagonista y sus acompañantes desembarcan o naufragan en distintas islas, donde viven un sin fin de aventuras confrontando a sus habitantes. De hecho, la causa de su accidentado retorno da comienzo cuando desembarcan en la isla de los Cíclopes, donde deja ciego a uno de ellos llamado Polifemo, quien había devorado a varios de sus compañeros. Esto desencadena la furia de Poseidon, Dios del mar y padre de este Cíclope, quien se empeñará en impedir su retorno a Ítaca por medio de su poder.

 

Es en su visita a otra isla, la de Eolo, donde recibe un costal que contiene los vientos y tempestades, que le permitira llegar a su destino sin contratiempos, pero la tripulación no resiste la tentación de abrir este saco creyendo que contiene algún tesoro, con lo que desatan las tempestades y ocasionan la pérdida de la ruta llevados por los vientos furiosos.

 

En otra isla los acechan las sirenas, que tratan de atraerlos con sus cantos para que naufraguen, pero Odiseo logra evitarlas al taparse los oidos junto con su tripulación con cera y atandose a un mástil.

 

Odiseo llega también a la isla de Ogigia, tras naufragar su barco, donde Calipso, hija del Titan Atlas (quien sostiene al mundo sobre su espalda) y Reyna de la isla, le hospedó en su cueva, agasajándole con manjares, bebida y su propio lecho. Le retuvo así durante siete largos años, teniendo de él cuatro hijos: Nausítoo, Nausínoo, Latino y Telégono. Calipso intentó que Odiseo olvidara su vida anterior, y le ofreció la inmortalidad y la juventud eterna si se quedaba con ella en Ogigia. Pero el héroe se cansó pronto de sus mimos, y empezó a añorar a su mujer Penélope.

Viendo esta situación, Atenea intervino y pidió a Zeus que ordenase a Calipso dejar marchar a Odiseo. Zeus envió a su mensajero Hermes y Calipso, viendo que no tenía más opción que obedecer, le dio materiales y víveres para que se construyera una balsa y continuara su viaje. Odiseo se despidió de ella, no sin cierto recelo por si se tratara de una trampa, y zarpó. Algunas leyendas cuentan que Calipso terminó muriendo de pena.

 

Mitología Nórdica

 

En este concepto podemos integrar a la mitología Escandinava y Vikinga, comprende la religión, creencias y leyendas de los pueblos escandinavos, incluyendo aquellos que se asentaron en la pequeña isla de Islandia, donde las fuentes escritas de la mitología nórdica fueron reunidas. Es la versión mejor preservada de la antigua mitología germana, común a todos los pueblos germanos, que también incluye la estrechamente relacionada mitología anglosajona. La mitología germana, a su vez, ha evolucionado de una mitología indo-europea más temprana. La mitología nórdica era una colección de creencias e historias compartidas por los pueblos germanos septentrionales. No era una religión revelada, pues no había una verdad entregada por los divinos a los mortales (a pesar que tiene relatos de personas normales aprendiendo las historias de los dioses de una visita de o a ellos), y no tenía un libro sagrado. Esta mitología era transmitida oralmente en forma de una larga y regular poesía. Dicha transmisión continuó durante la era vikinga, y nuestro conocimiento sobre ella está basado principalmente en las Eddas y otros textos medievales escritos durante o después de la Cristianización.

 

En el folclore escandinavo, estas creencias duraron mucho tiempo, y en algunas áreas rurales algunas tradiciones han sido mantenidas hasta hoy. Otras han sido recientemente revividas o reinventadas como el neopaganismo germano. La mitología también ha permanecido como inspiración en la literatura así como en producciones escénicas o películas. El monstruo mítico llamado Kraken fue considerado en algunos relatos como una isla errante o isla flotante.

 

Inspirado en gran medida por esta mitología, el famoso escritor J.R.R. Tolkien escribio la saga de "El Señor de los Anillos" tomando un gran número de elementos de ella. En la versión cinematográfica dirigida por Peter Jackson podemos ver la retirada de los Elfos por medio de embarcaciones que van en la búsqueda de "las tierras imperecederas". Lo interesante aquí es se maneja el concepto de una isla flotante, un pedazo de continente desprendido a voluntad y con la capacidad de navegar. Este episodio no es mostrado en la película, pero forma parte de la llamada Gran Marcha de los Elfos

Si deseas compartir tu opinión sobre esta sección, te invitamos a que publiques un tema nuevo en nuestro blog, es rápido, fácil y gratuito.

Footer

Noticia
 

 

Noticia

Noticia

 

Noticia

Noticia


Invitación

 


Inicio Nosotros Proyectos Publicaciones Colaboradores Noticias Foros Buscar Contacto

Copyright ISLA, A.C. 2009. Todos los Derechos Reservados.