En la isla de San Clemente, prósperos consorcios estadounidenses ofrecen condominios de veraneo en 60,000 dólares “por treinta años de propiedad”; (los Dodgers poseen un campo especial); en San Miguel, Santa Rosa, Santa Cruz y Santa Bárbara, florecen la ganadería de alto registro y la agricultura; En San Miguel se advierte la actividad de veintenas de barcos pesqueros; San Nicolás es un espejo de acero con sus instalaciones militares.
Todo bajo el control de la Armada de Estados Unidos. Las ocho islas del Archipiélago del Norte están anotadas en las cartas de navegación de este país como “áreas restringidas”. San Clemente, San Nicolás, Santa Cruz, Santa Bárbara, Santa Rosa y San Miguel son centros de pesca, ganadería y turismo, conectadas directamente con Los Ángeles y San Diego, Solo dos están deshabitadas -Anacapa y San Juan- pero en ellas se observan radares e instalaciones con la leyenda “U.S. Navy”.
El enviado de Excélsior recorrió el Archipiélago desde un avión privado, pues el ejercito de Estados Unidos no permite el aterrizaje de naves extranjeras, sin un complicado tramite previo. Durante el recorrido se le advirtió por radio que en caso de sobrevolar por las instalaciones militares de las islas, la nave seria sujeta a la condición de espía por sobrevolar sin autorización expresa sobre una “reservación militar”.
La isla más importante es San Clemente, con una extensión de veinte millas cuadradas. Desde el aire se aprecian unos cien edificios de gran altura, la mayoría hoteles, condominios y sitios de veraneo. La isla tiene la forma de un cuerno. En su extremo más ancho se observan dos aeropuertos y muelles militares.
La parte alta es una gran planicie en donde también se destacan grandes construcciones de color gris coronadas por antenas, sistemas de radar, en donde hay gran movimiento de vehículos militares. Toda la isla tiene un gran numero de carreteras pavimentadas.
Construcciones de tipo militar
En la isla de San Nicolás también es ostensible el numero de construcciones de color gris y verde olivo de tipo militar. Tiene un gran muelle en donde se ven destructores y transportes militares, junto a los que parecen ser grandes depósitos de combustible de construcción circular.
Las ocho islas están incluidas en las guías de navegación aérea, pero en todas es clara la prohibición que impide el acceso de naves extranjeras particulares ni oficiales. En todas también se observan grandes antenas e instalaciones de radar.
Todas las islas se encuentran frente a la costa de California, entre los puertos de Santa Bárbara, Los Ángeles y San Diego. Las mayores en extensión –que fluctúa entre veinte y treinta millas cuadradas en promedio- son las de Santa Bárbara, San Clemente y San Nicolás. Todas ellas tienen comunicación constante, naval y aérea con Estados Unidos.
En las islas de San Miguel, Santa Rosa, Santa Cruz y Santa Bárbara verdean extensos campos dedicados a la agricultura y a la ganadería. Todos son praderas artificiales creadas con una costosa tecnología. Desde el aire impresiona el gran numero de cabezas de ganado que pastan en los campos. En zonas aledañas se aprecian instalaciones que podrían pasar por grandes empacadoras y congeladoras de carne.
En las cuatro se aprecian también muelles especiales para el embarque de ganado. Se ven asimismo extensos corrales, bebederos, instalaciones de riego, pozos y caminos que los cruzan en todas direcciones.
Aparentemente cada isla esta dividida en tres o cuatro grandes ranchos. Desde el aire se observan decenas de jinetes que cuidan del ganado, torres para pozos artesianos, aeropuertos e instalaciones de radio.
Barcos, Veleros, Yates...
En San Nicolás y Santa Bárbara funcionan centros pesqueros. Tienen muelles estupendos en donde hay anclados barcos para la pesca comercial, veleros para la pesca deportiva, ates y lanchas rápidas de turismo.
Entre las ocho islas y las costas de California hay un transito constante, de todo tipo de embarcaciones. Las principales rutas están custodiadas por botes de la armada estadounidense que detienen a cualquier embarcación cuya bandera y matricula no sea de ese país.
Aun cuando una buena parte de la navegación en esta área parece ser de tipo turístico, los registros de la estación naval de San Diego muestran que la mayor parte es trafico militar y un numero considerable son embarcaciones de carga que transportan pesca, ganado y productos a los muelles de San Diego y Los Ángeles.
La isla de Santa Rosa parece ser la que mayo actividad ganadera y agrícola posee por la cantidad de vehículos que la circulan y los numerosos caminos que la cruzan. Al parecer esta dividida en seis propiedades. La isla de Santa Cruz, por su parte, esta dividida en dos por una inmensa cañada. En el fondo por su frescura, están las casas de propietarios y administradores.
La isla de San Miguel es objeto de intensas promociones turísticas en todo Estados Unidos y Canadá por ser el centro de emigración de focas, morsas y lobos marinos, que tienen aquí extensas colonias en donde los turistas los pueden observar desde una distancia relativamente corta.
Según varios informantes de San Diego y Los Ángeles, los únicos mexicanos que se localizan en estas islas son trabajadores al servicio de los rancheros o empleados de los barcos de pesca o los yates que mantienen aquí millonarios y artistas de Hollywood.
En la base militar de San Diego no se proporciona ninguna información sobre la propiedad de las islas y a las preguntas se responde simplemente que son “reservaciones militares bajo la custodia de la armada”.